Discapacidad: un desafío doble para conseguir empleo

La inserción laboral es uno de los ejes fundamentales para la integración comunitaria.

Encontrar empleo es una tarea difícil para todas las personas, pero este desafío puede ser muchos más grande si uno padece algún tipo de discapacidad en la Argentina. Los marcos normativos intentan mejorar las condiciones para lograr más posibilidad, pero al momento parece que la deuda está vigente.

Discapacidad es un término general que abarca las deficiencias, las limitaciones de la actividad y las restricciones de la participación. Las deficiencias son problemas que afectan a una estructura o función corporal; las limitaciones de la actividad son dificultades para ejecutar acciones o tareas, y las restricciones de la participación son problemas para participar en situaciones vitales. Es decir, que la discapacidad es un término que hace referencia a la falta de posibilidad de poder enfrentar los desafíos sociales que corresponden para la edad de esa persona.

Los enfoques en lo que respecta a la intención de mejorar esta situación son variados, encontrándose entre ellos la necesidad de lograr una inserción laboral.

En la Argentina existen distintas leyes que tienen como intención promover esta situación, pero los resultados no parecen suficientes.

Según el último Anuario Nacional Estadístico sobre Discapacidad, sólo el 12 por ciento de los pacientes que presenten el Certificado Único de Discapacidad, se encuentran laboralmente activos y muchos de ellos lo hacen realizando trabajo por cuenta propia.

No hay que caer rápidamente en la conclusión de que todas las personas con discapacidad están limitados a su domicilio o a centros de internación. Muy por el contrario, la mayoría de las personas con discapacidad tiene la posibilidad de desarrollar sus actividades comunitarias.

El empleo cumple varias funciones en lo que respecta a la rehabilitación. Por un lado, le permite a la persona la inserción en un medio que lo desafíe y de esta forma se propicia la evolución funcional de la persona. Por otro lado, genera un ingreso económico que le permite ejercer la tan preciada independencia. De más está decir, que la falta de ingreso obliga a realizar un doble esfuerzo por parte de la familia, los que generalmente son el sustento.

Tan notoria es la necesidad de impulsar estas medidas, que las principales fundaciones nacionales orientadas al desarrollo de personas con discapacidad, como es el caso de Medihome, plantean entre sus principales funciones la necesidad de colaborar en la búsqueda de empleos genuinos.

En la Argentina existen normativas orientadas al desarrollo e inserción laboral de pacientes discapacitados. En el año 2013 se creó la Ley 26.816 denominada Régimen Federal de Empleo Protegido para Personas con Discapacidad. El objetivo de la misma es el de promover el desarrollo laboral de las personas con discapacidad mejorando el acceso al empleo y posibilitar la obtención, conservación y progreso en un empleo protegido y/o regular en el ámbito público y/o privado.

Además, existe un Cupo Laboral Obligatorio establecido por la Ley 22.431 desde el año 1981. La misma establece que: el Estado nacional los entes públicos no estatales, las empresas del Estado y las empresas privadas concesionarias de servicios públicos— están obligados a ocupar personas con discapacidad que reúnan condiciones de idoneidad para el cargo en una proporción no inferior al cuatro por ciento (4%) de la totalidad de su personal y a establecer reservas de puestos de trabajo a ser exclusivamente ocupados por ellas.

Existe una necesidad de aumentar los registros de datos con respecto a estos temas, para evaluar si la líneas estratégicas impulsadas por las normativas empiezan a dar respuesta a esta necesidad.

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