Una obsesión macrista: aun con la reforma laboral trabada en el Congreso, se impulsa el “multitasking” en los convenios

Los empresarios se muestran tan interesados en la posibilidad de buscar más empleados polifuncionales como en el paquete de leyes que analiza el Congreso. Ya hay acuerdos colectivos que posibilitan la polivalencia, pero el objetivo del Gobierno es que los permitan la gran mayoría.

El proyecto de reforma laboral no avanza tan rápido como hubiese querido el Gobierno. La idea del oficialismo era tener la media sanción del Senado antes del recambio legislativo del 10 de diciembre y completar el trámite con la aprobación de la cámara baja, antes de fin de año, durante las sesiones extraordinarias.

Sin embargo, la ambigüedad de definiciones por parte de la conducción de la Confederación General del Trabajo (CGT), en la que una parte apoyaba el proyecto macrista pero otra lo cuestionaba abiertamente, hizo que el titular del bloque peronista –mayoritario- en el Senado, Miguel Pichetto, decidiera posponer la discusión hasta tener una respuesta consensuada.

 

Dentro de ese paquete de reformas, se discute el proyecto de blanqueo laboral (un perdón a las empresas en infracción para que registren a su personal) y la reintroducción de las pasantías, iniciativas con las que el oficialismo busca bajarle el tono a la “reforma laboral“.

Estos puntos sí contarían con el aval del sindicalismo cegetista, pero hay otras cuestiones que generan mucho ruido interno.

De todas maneras, más allá de que la denominada reforma laboral que incluye normas sobre blanqueo de trabajadores, modificación al régimen de contrato de trabajo, impulso de un nuevo marco regulatorio de las pasantías, el foco del Gobierno y de las cámaras empresarias ya está puesto en la negociación de los convenios colectivos de cara a la discusión salarial como consecuencia de la inflación para el próximo año.

Hace unos meses, el presidente Mauricio Macri argumentó su pedido de rediscutir “todos los convenios laborales” vigentes “porque estamos en el siglo XXI y no podemos seguir aplicando convenios del siglo XX”.

El macrismo pretende que se ponga sobre la mesa no solo la cuestión remunerativa sino que también empiecen a contemplarse distintas situaciones como la polivalencia funcional (conocida popularmente como multitasking), adicionales por presentismo, premios por objetivos, así como la reducción de los tiempos muertos y el reemplazo del trabajo humano por máquinas con “garantías de empleabilidad”.

 

En este sentido, desde el ministerio de Trabajo no se cansan de repetir que los convenios colectivos quedaron desactualizados y que ya desaparecieron estructuras rígidas y tradicionales, estipulados en normas vigentes de hace más de 40 años.

Viejas categorías
En esta modalidad, los puestos de trabajo requieren de personas con la flexibilidad suficiente y las competencias necesarias para hacer diferentes tareas a lo largo de la jornada laboral: capacidad de adaptación a entornos cambiantes. Es decir, se trata de una modalidad totalmente nueva y distinta a la vigente hasta hace unos años, donde se buscaba un dependiente “especialista” para cada puesto.

Desde la cartera laboral argumentan que hay varias categorías, que como consecuencia del avance tecnológico, quedaron vetustas y que se han comprobado casos de trabajadores encuadrados en ella como consecuencia de su falta de adaptación a las nuevas realidades.

 

Es decir, se buscará avanzar hacia convenios colectivos más generales, sin la inclusión de tareas específicas en cada categoría profesional para adaptarse a sectores donde la tecnología genera cambios, deja puestos obsoletos o los reemplaza por otras modalidades de trabajo.

El Gobierno pretende que todas estas situaciones se discutan y se lleguen a un acuerdo lo más pronto posible en una mesa tripartita compuesta por ministerios, cámaras empresarias y sindicatos. 

Dentro de este plan de acción también se incluye el banco de horas (que estaba incluido en el primer borrador de reforma laboral), vacaciones fraccionadas y una menor cantidad de delegados por planta, por solo mencionar alguno de los puntos en los que se buscará avanzar.

Para el oficialismo y las cámaras empresarias más importantes del país sería uno de los objetivos de máxima que las negociaciones de los nuevos convenios incluyan la “multitarea”. Es que, los empleadores reconocen que una modificación de este tipo los ayudará a disminuir costos y aumentar la productividad, sin pasar por el Congreso.

 

En este punto coinciden tanto asesores de empresas como de trabajadores: durante la nueva discusión se tratarán de acomodar los convenios de manera de que los trabajadores tengan que realizar diversas tareas. Será un desafío para las partes ponerse de acuerdo, ya que una decisión de ese tipo impactará en las relaciones laborales por muchos años.

Pero en algo difieren: para los abogados corporativos esta adecuación permitirá generar mayor cantidad de puestos de empleo, pero los representantes legales de dependientes consideran que surgirán situaciones de conflicto ante potenciales casos de abusos, sin que aquellos puedan reclamarle a sus empleadores.

Es que recuerdan un problema que se dio en varios países que avalaron la introducción del trabajador “multitasking”. Esta nueva forma de organización nació en la necesidad empresarial de exigir al trabajador funciones que iban más allá de las que derivaban del desempeño de una sola categoría profesional, y que servía para cubrir puestos de trabajo de manera temporal hasta que se reincorporaba un trabajador o se tomaba uno nuevo.

Pero esas tareas que nacieron como temporales se tornaron en definitivas y la herramienta se terminó transformando en un instrumento flexibilizador. Por ese motivo, los abogados señalan a iProfesional que será necesario un control exhaustivo por parte de los sindicatos involucrados y los organismos de contralor para evitar estas controversias.

Sergio J. Alejandro, director del Suplemento de Derecho del Trabajo y la Seguridad Social de elDial.com, indicó que en este tipo de situaciones “hay que tener en cuenta el conjunto de características organizativas, estratégicas y culturales de las empresas en las que se valora la capacidad para la multitarea”.

“Hay que tener en cuenta también que existen personas a las que no les afecta del mismo modo la multitarea y que son muy buenas realizando dos tareas o más a la vez”, agregó.

Pero los asesores de empresas, si bien reconocen que aún hay sindicatos que resisten esta posibilidad, tarde o temprano lo terminarán aceptando. 

“Hay un doble discurso, públicamente los gremios se muestran duros, pero después se sientan a discutir porque se generan nuevos puestos de trabajo”, explicó a iProfesional el abogado de empresa, Héctor García.

La industria automotriz fue de las primeras en introducir modificaciones en los convenios como la polivalencia funcional (nombre técnico de la multitarea), salarios atados a rendimiento (la denominada productividad, que también quiere llevar adelante el Gobierno), banco de horas y trabajo en equipo.

En ese aspecto, también contemplan la polifuncionalidad distintos acuerdos como el CCT 191/92 para el personal de Seguros; CCT 389/04 para la actividad hotelera y CCT501/07 para los empleados textiles.

En los supermercados, la “flexibilización” se impuso de hecho. Sucede que las cadenas y retail redujeron en los últimos años sus plantillas para recortar costos, lo que redundó en la multiplicación de tareas sin importar la categoría del empleado.

Con todo, los asesores corporativos se muestran optimistas. Sobre todo por los guiños que encuentran del lado sindical en la mesa de negociación. 

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